Esparciendo el virus de la palabra

Tras el lanzamiento de Psique, una de las preguntas más formuladas (nunca tanto como la del heterónimo) ha sido cómo surgió la idea de escribir algo junto a otro autor. A no pocas personas les ha llamado la atención esto, y en todas las ocasiones he dicho que no es algo inusual para luego mencionarles a binomios tales como J.L. Borges & Bioy Casares (con todo y heterónimo), Cyril M. Kornbluth & Frederik Pohl, Robert Shea & Robert Anton Wilson, etc. Y a propósito de los tres años desde la publicación de Identidad suspendida, rescato aquí una entrevista que me realizó Daniel Guajardo, el co-autor de Psique, en torno a mi primera novela. Aquí ya se dejan ver algunas de las temáticas y dinámicas que desarrollaremos posteriormente en Psique, como ocurre con las canciones y los “números musicales” que según yo le faltaron a Identidad suspendida. Lo que sigue es una versión editada de esta entrevista de respuestas adolescentemente pedantes que originalmente se publicó el domingo 28 de octubre de 2007 en Letras de Chile:

Sergio Alejandro Amira: Esparciendo el virus de la palabra

por Daniel Guajardo.

La primera vez que conversé con Sergio fue el día que Luis Saavedra, cerebro detrás del fanzine Fobos, entregaba las copias del libro Púlsares 2003 a los afortunados participantes del concurso con el mismo nombre. Estábamos en el departamento de Jorge Baradit -quien todavía no publicaba su novela Ygdrasil-, comiendo queso con merkén, papas fritas y tomando Escudo. Desde entonces nos volvimos a ver en distintas reuniones, participando en TauZero.org o en su portal Calabozo del Androide donde él es el Amo del Calabozo; y en el mes de Octubre de este año, en las charlas de escritores de Fantasía y Ciencia Ficción en la Biblioteca Santiago.

En vez de dar una descripción de sí mismo, Sergio prefiere citar lo que sus amigos opinan de él. Rodrigo Mundaca, director de TauZero lo define como ‘digresivo-impredecible’, Miguel Ángel López (ganador del premio UPC) dice que está como regadera, mientras que Luis Saavedra, lo califica como un ‘wildcard’. La mayoría de sus cuentos se pueden leer en Internet, alocados y experimentales. Pero nada se compara con su novela Identidad suspendida (ID-S) lanzada el pasado 13 de septiembre en el Círculo de Periodistas, gracias a la gestión de Mago Editores.

Ante la expectativa de sus amigos y lectores, y para quienes no le conocen aún, Sergio accedió a conversar a Saurón quitado, acerca de su obra y sobre todo, de sí mismo.

– Sergio, ¿de dónde sacas tiempo para escribir?

El tiempo lo ordeño gota a gota de la gran vaca espacio-temporal que conforma el Universo. Si uno tiene voluntad, puede exprimir esas ubres, sino, el tiempo nunca alcanza.

– ¿Te tomas un día de la semana, una hora todos los días o escribes sonámbulo? ¿Hay disciplina?

Escribo todos los días menos los martes, dos horas aproximadamente, seis días a la semana.

– ¡Eso es mucho tiempo! ¿Y es tiempo dedicado a la escritura de ficción solamente?

Sí, sólo ficción, pero no sólo ciencia-ficción.

– Al día de hoy (12/10/2007), ¿cuántos textos tienes publicados, incluidos aquellos bajo pseudónimo?

¿En papel solamente?

– En general.

Perdí la cuenta. Además habría que distinguir entre artículos, crítica, cuentos y divagaciones.

– Restrinjámoslo a novelas. ¿Cuántas?

Sólo una novela publicada en papel, más dos digitales que retiré del mercado gratuito.

– Yo las tengo, escondidas.

Ah, maldición… Ambas fueron fundidas en una sola novela que se llama Sweet Dreams (título provisorio) y era la otra opción ofrecida a Mago Editores. También tengo una trilogía que tal vez publique en España ya que aquí creo que el horno no está para bollos.

– ¿Por qué Mago Editores se decidió por Identidad Suspendida en vez de Sweet Dreams?

Porque la podían encasillar en el género de ciencia-ficción y como no tenían aún una novela de CF les interesó ésta. Pero ambas pasaron “la prueba de la blancura”.

– ¿Qué vas a hacer con Sweet Dreams ahora?

Publicarla el próximo año, si todo va bien.

– ¿Cuál es la sensación final al ver tu libro terminado, impreso, compaginado y listo para la venta?

La sensación de que podría haber sido mejor. Soy un ferpeccionista, escribo y reescribo mil veces. Nunca estoy conforme, es mi problema, lo dice el test de Rorschach, no lo digo yo.

– Es parte del vicio de la escritura, supongo.

Sí, el juego de la recombinatoria, las múltiples posibilidades del reescribir.

– Me pareció fascinante cuando en la charla de Santiago Fantástico el pasado 6 de octubre en la Biblioteca Santiago, nos hablaste acerca de tu método viral de escritura, la infección mediática…

No es nada nuevo, es asimilar las enseñanzas de William Burroughs. No sé por que no hay más infectados. Ayer escuchaba en la radio Horizonte a una comentarista que hablaba del libro Bogotá 39, una antología de de los 39 escritores menores de 39 años más destacados de América Latina. El caso es que la periodista decía que entre estos escritores jóvenes esperaba encontrar más posmodernismo, más escritura fragmentaria, que estaban todos muy apegados a la vieja fórmula. Y yo pensaba: “deberías leer ID-S, nena”. “¿Cómo le hago llegar una copia a esta mina? ¿Cómo se llama?”, eso pensaba yo.

– ¿Y en qué topas?

Pues envié un mail a la radio Horizonte, ellos ponen en su página: “en Horizonte estamos atentos a cualquier comentario o sugerencia que nos quieran hacer llegar, porque tenemos la convicción de que ustedes, nuestros auditores, son los que finalmente dan vida a nuestra radio”, así que como te digo, les escribí pidiéndoles el nombre de la comentarista y cómo contactarla para hacerle llegar un libro. Pero no existió respuesta. Tal vez pensaron que era un psicópata sexual o algo así, de cualquier manera me cambié de radio. Hace como seis meses que mandé mis datos para la sección “El Test de Occam” y nunca me llamaron así que filo, ahora escucho la Concierto. Me voy a mandar mi frase megalómana. ¿Conoces a Luis XIV?

– ¿Hay muebles con su nombre?

Si, Luis XIV fue un gran impulsor del arte decorativo francés, pero lo que me interesa es su frase: “el estado soy yo”. Yo te digo: “la vanguardia soy yo”. Nadie escribe como yo hoy en día y mi forma de escribir no tiene nada de novedoso tampoco, pero en el país de los ciegos el tuerto es Ray Conniff, aunque sea un rey andrajoso y sin plata seré reconocido en el año 802.701. Yo soy Dadá. Jorge (Baradit) dijo una vez que estamos en los 60’s y tiene razón. La evolución del público lector nunca va a la par de los escritores, es así en todas las artes por lo general. Pregúntale a la Sra. Juanita si entiende un cuadro de Picasso como el Guernica hoy en día. La gente se quedó en el impresionismo, no saben cómo leer un cuadro posterior a eso, a menos que sea de Claudio Bravo. ¿Y sabes? El Guernica tiene tantos años como la antología de Serrano que cité en la charla de la Biblioteca Santiago. Pero el arte no es cosa de gusto. El arte no tiene por misión gustar. Lo dijo Matta, el arte debe ser un “artquake”. Y Duchamp a su vez dijo: “una obra de arte que no provoque un shock en el público no merece la pena crearse”. El resto, son baratijas

– Cuando leí tu novela, a ratos me desorientaba un poco. Es demasiada información. Ahí sí que llenas los espacios.

Lo que canta Roger Waters en The Wall: “¿qué usaremos para llenar los espacios vacíos?”. Mi novela es un basurero, pero ojo que en un basurero pueden haber preciosos incunables y enigmas como la caja de Mr. Chispa en Los Simpsons. Desorientar es parte de mi estrategia. ¿Quién es Vicente, quién Gabriel? ¿Quién está en primera, quién en segunda? Es una vieja rutina de Abott y Costello.

– Al final de la novela creí que me ibas a decepcionar…

¿Qué pensabas que ocurriría? ¿Una reunión familiar feliz? ¿Bienvenido Vicente?

– Pensé que [gran spoiler editado]…

Pero en vez de eso… más locura, la realidad seguía descomponiéndose. Una novela con un buen final no decepciona, pero una novela que empieza bien y termina mal no tiene perdón. Por eso Colateral es tan mala película, porque parte tan bien y termina como las pelotas. Me sentí estafado, maldito Michael Mann. Como cuando en Southpark van a pedirle a Mel Gibson que devuelva la plata, yo hubiese ido a exigirle a Mann que me devolviera el costo de arrendar el DVD.

¿Fue un proceso racional, crear ID-S sin lugares comunes?

No, el lugar común no lo habito. Yo vivo en otro mundo literalmente, por eso soy un paria en todos los ámbitos en que me muevo, familiares, laborales… Alguna vez bromeé diciendo que soy como Wolverine o Gambit, estoy en los X-Men pero a la vez no estoy. Luis Saavedra lo dijo en público alguna vez, que yo no era confiable, que soy un “wildcard”. Quizás quiso decir “impredecible”. Yo me he peleado con todo el fándom. Tú eres inofensivo, hasta donde yo sé. Aunque te pareces mucho a un personaje de Alien 4, muchísimo, eres su clon. Ese tipo parecía piola, pero tenía dentro un alien y ni él lo sabía… Pero hablemos de ID-S. Necesito feedback. Todos los que la han leído me han dicho que les ha gustado pero nadie sabe muy bien por qué. O nadie recuerda mucho luego de leerla. O bien dice que debe releerla. Según Omar Vega, pasan más cosas en 100 escasas páginas que en todo El Señor de los anillos, pero yo creo que faltan canciones, algo de Music Hall, no sé, las canciones son muy importantes en LoTR, y los poemas también, ¿no? Bilbo escribía canciones, Gimli cantaba, Legolas también y ni hablar de Frodo. ¿Cuando adaptan LoTR para Broadway? Pero me he desviado mucho del tema. Con respecto a mi escritura, lo que me sorprende es que no haya más gente escribiendo así, fuera de Bisama, como dijo la periodista de la radio. Es tan obvio….

¿Tu intención al publicar ID-S… cuál era (es)?

Publicar. Ésa era la primera intención. La segunda, iniciar el proceso de infección fuera de Internet.

También leí la novela de Álvaro Bisama, y escuché por ahí que es algo así como tu Némesis…

No, ¡cómo va a serlo si el tipo ni siquiera sabe que yo existo! (pese a que compartimos espacio en una antología y próximamente en otra más). Bisama es un eloi literario y yo un morlock, ya lo dije en el lanzamiento de ID-S, soy un morlock hambriento, cuidado conmigo que puedo morder. En cuanto a Bisama, Caja Negra es lo mejor que he leído desde Cartas a Dios desde un prostíbulo. Aunque Caja Negra está más sintonizada con mis preocupaciones, filias e intereses, aunque no creo que sea una novela. En ese sentido ID-S tiene más estructura a pesar de todo. En fin, me alegra que por cada cien escritores mediocres haya un Bisama, alguien que pueda tener la oportunidad de instalar su discurso en las altas esferas mientras los morlocks pululamos por las catacumbas del mundillo literario.

– Enkeli es la dama que dibujó la portada

Si, Enkeli la lleva. Ella y Baradit son personajes como de otro mundo, y ambos salen en ID-S. Él es el agente Balandro y ella la GAP de Balandro. Es mejor preguntar en todo caso quien no sale en ID-S, como en el Jappening, no actuaron hoy: la Pantera Rosa, Carlanga, Chespirito… ¿Recuerdas a Carlanga? ¿Quién mierda era Carlanga? El Jappening era posmo.

– ¿Cómo le haces para aplicar todo lo que te infecta en el texto? O es un síntoma más de la ‘enfermedad’…

Estoy contento de haber asimilado las influencias de mis coetáneos y compañeros de generación. Dejo fluir y luego podo, recorto. Dejo que el follaje crezca y luego meto tijera. Es algo orgánico, una metástasis, luego uno le mete bisturí, se pone Nip/Tuck. Si logro sacar una segunda edición de ID-S, irán las 80 páginas que le saqué, será el Director’s cut. En ese sentido esta primera edición es un appetizer. Quiero despertar el apetito en el lector por más.

¿Crees que se puede ser escritor hoy en día sin la influencia mediática?

No, no lo creo. Vivimos sumergidos en una esfera mediática, nadie está a salvo de Wena Naty o Sergio Lagos. Lo malo es saber de ellos y no saber de Dostoyevsky, o Joyce, o Jodorowsky. Lo malo es saber de Naruto y no de Leopold Bloom; conocer a los hermanos Sin Dolor y no a los hermanos Karamazov. ¿Ves? Así opera mi escritura, aproximaciones.

– Y ahora que tienes ID-S publicada, viene el Director’s Cut… quizá venga también Sweet Dreams… ¿Qué viene después?

Los Hijos del Cielo y de la Noche, mi Guerra de las Galaxias, algo muy diferente a ID-S, space opera de la vieja escuela, pero contada hoy, algo así como God of War meets Pokemon meets La Odisea meets Tropas del espacio meets Los viajes de Gulliver meets Gladiador meets Alien Legion

– Sólo faltó el señor Vigo.

Eso quiere deccir que hiciste el vínculo con El río del mundo de Luis Saavedra. Fue ese cuento el que le dio origen a ID-S. De hecho casi al final escribo: “Somos Emil S. y Gustavo P. evitando que otro grupo de ufólogos aficionados haga contacto”.

– En la mayoría de las referencias e intertextualidades (hipertextuales) de tu novela me dieron ganas de encontrar un pie de página con un link a la referencia…

Pues para eso se invita a dialogar con el autor, para eso son buenas estas instancias. Yo quiero dialogar con los lectores. Sin ellos la obra no existe.

– ¿A cuántas personas que viven en el mundo real, aprovechaste de asesinar en tu novela?

A ver… a la mayoría. Usé de templates a gente que conozco, y hay varios hechos verídicos casi sin maquillaje, como cuando el Chelo y yo nos encontramos con los raperos del volkswagen, o lo de la disco cuando le pegué a un weón porque se puso a bailar con la chica con la que yo andaba cuando fui al baño… o que unos skinheads trapearon el suelo conmigo en un pub inglés.

– ¿Hay un exorcismo de por medio?

Sí, antes me sonreía ante la posibilidad que escribir fuera un acto de exorcismo, algo mediúmico como decía Jorge (Baradit), pero el escribir cada vez más terminó por convencerme que ése era justamente mi camino. El que no esté bajo la sombra de Ygdrasil, o es un mentiroso, o no sabe nada de nada. Es imposible escribir CF hoy en día en Chile sin tener en cuenta a Jorge. Incluso para los que llevábamos más tiempo escribiendo y ganado concursos menores que él. La gracia es que Ygdrasil llegó y golpeó de una con un knock out arrollador, definitivo e indiscutible. Un punto de inflexión sin lugar a dudas.

– ¿No te preocupa estar tan expuesto?

Si uno no se expone, no puede lograr algo sincero. No me gusta que me mientan, se ha mentido mucho al país. Como nación nos han mentido y nos siguen mintiendo. Puedo adornar mis verdades con bonitos artificios, pero como dije en el lanzamiento de la novela, lo que hay allí son mis tripas vertidas en una bandeja. Es una escritura interna, obedece a sí misma.Y como dijo Kandisnksy hace ya mucho tiempo: “El arte debe obedecer una necesidad interna, de lo contrario es pecado”.

– ¿Cuál es tu autor favorito chileno (fuera del fandóm), y por qué?

¿En narrativa? Santiago Elordi. ¿Sabes? Elordi iba a salir en la antología Años Luz, pero por alguna razón quedó fuera. Un fragmento de regalo de esa novela, para que todos corran a comprarla si la encuentran: “Existe un arquetipo nacional amparado por la cordillera y la furia del mar. Camaleónico, solapado, traicionero. Se multiplica como alienígenas en el recodo de los ríos. Es un escalofriante cruce de razas, engendrado en las profundidades del bosque nativo, en patios lluviosos de escuelas rurales y pasillos de ministerios. Es el ladino, el ‘huacho’, el dictador que esconde el puñal bajo el poncho”. Eso sólo lo podría haber escrito un chileno.

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