Universo Meier: vida en martes

Es como un planeta distinto como martes, que hay marcianos y cosas distintas que en nuestro planeta no hayo que dejaron de exitir como los dinosaurios, también me puedo imaginar q’ es nuestro planeta despues del 2012.

Ingrid DiaZ

12 años

Lo anterior corresponde a uno de los muchos textos adheridos a un costado del diorama que más atrajo la atención del público en el Pabellón Cultural de la Expo-Feria Yo creo en Quillota. Este pabellón albergó durante los últimos días de octubre a Universo Meier, homenaje multimedial organizado por Roberto Moya y Pablo Hermosilla que contó con el apoyo del Fondo Nacional del Libro y la Lectura 2010, la Ilustre Municipalidad de Quillota, PdE y varios de los amigos más cercanos de Sergio Meier.

Y una reunión de amigos fue justamente lo que vivimos ayer… una cálida reunión que superó mis expectativas en varios grados fahrenheit. Ahí estaban Omar Vega, Patricio Alfonso, Néstor Flores y Marcelo Novoa, y ahí estaba nuestro gran amigo Sergio Meier y ante todo el despliegue de imágenes y palabras articulados en torno a su figura que no pude evitar que a mi mente acudieran las palabras que el Minotauro le dice a Teseo en Los reyes de Cortazar:

Cuando el último hueso se haya separado de la carne, y esté mi figura vuelta olvido, naceré de verdad en mi reino incontable. Allí habitaré por siempre, como un hermano ausente y magnífico. ¡Oh residencia diáfana del aire! ¡Mar de lo cantos, árbol de murmullo!

Y me veo tentado ha concluir que el olvido es algo que la figura de Meier, al igual que la del minotauro, no llegará a experimentar. Ya rechazaba Umberto Eco en El péndulo de Faucault la imposibilidad de lo que llamó “ars oblivionalis” o arte del olvido… pero dejando la semiótica de lado, ¿cómo podríamos olvidar a Sergio Meier sus amigos?; ¿cómo olvidar aquellas interminables tertulias sostenidas en Concón, Quillota y ahora en la desconocida Kadath?; ¿cómo olvidar los momentos de triunfo compartidos, tanto individuales como colectivos? Y por sobretodo, ¿como olvidar la forma en que nos apoyamos en los momentos de flaqueza, aquellos momentos que como las harpías vienen a envenenarnos con mayor o menor frecuencia las viandas a todos los que estamos en alguna búsqueda creativa?

No, el olvido es imposible… y como no podemos olvidar al amigo, tampoco podemos olvidar al autor, al mago que sigue operando su alquimia en nuevos e insospechados lectores, acaso muchos de los cuales han germinado esta última semana gracias a Universo Meier, un evento realizado con mucho profesionalismo y sobretodo, con mucho corazón.

Para finalizar, por ahora, me quedo con la imagen del espectacular diorama stonepunk que pone de manifiesto tanto la vocación lúdica, como el sistema combinatorio que Meier utilizó en su obra literaria. Estoy seguro que él hubiese disfrutado de todas las obras reunidas en la muestra, pero es ésta sin lugar a dudas es con la cual hubiese jugado como el niño que nunca dejó de ser.

Tema recomendado para escuchar leyendo este post: Life On Mars? de David Bowie.

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